Vicky también sentía curiosidad por pasar por la experiencia de hacerse una sesión de fotos. En cierta ocasión lo comentó con su muy buen amigo Manu, excelente modelo fotográfico. Y da la casualidad que Manu es también amigo mío... así que el resto es fácil de imaginar, y de adivinar.
En efecto, Vicky se puso en contacto conmigo, y acordamos conocernos tomando un café, al que asistió también su amiga Grisel. Al llegar a nuestro punto de reunión me encontré con dos chicas preciosas, ambas deseosas de fotos, e ilusionadas con la posibilidad de realizar una sesión juntas. Y claro está, ¿por qué no?
Advertimos de nuestros planes también a Manu, que aceptó encantado nuestra invitación. Y así salió nuestra sesión a tres, con Vicky, con Grisel (en la foto 5), y con Manu (en la foto 8). Una sesión que nos dejó a todos un gratísimo recuerdo, y que nos permitió tomar magníficas instantáneas. Pero aún y así nos supo a poco; queremos más; y es por eso que acariciamos la posibilidad de repetirla.
Ciertamente, a mí me sigue haciendo ilusión poder volver a encontrarme con una chica encantadora, preciosa, sensual, inteligente, paciente, tenaz, con una simpatía a raudales, y con muchas ganas de seguir haciendo fotos. Me sigue haciendo ilusión volver a encontrarme de nuevo con Vicky.
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