Incluso entre las personas que más se quieren pueden surgir en ocasiones algunas desavenencias que provoquen entre ellas situaciones incómodas. Y también entre las personas que más se odien pueden haber rectificaciones que permitan solucionar y aclarar esas desavenencias. No en vano se dice que "rectificar es de sabios".
Nadie es perfecto; y yo soy de los que más distan de serlo. Cuando tuve mi pequeña discusión con Nadia tenía ya de ella algunas excelentes fotografías pertenecientes a otras nuevas sesiones, que decidí "congelar" a la espera de mejores tiempos. Esos tiempos ya han llegado, y bendigo el día de nuestro reencuentro y reconciliación.
Me estoy refiriendo a nuestra sesión con coches antiguos, la de los cerezos en flor, y la del búnker del Carmel. Es mi deseo, pues, volver a mostrar a Nadia en todo su esplendor, preciosa como mujer, sensacional como modelo, y maravillosa como amiga. Y anunciar que ya tenemos nuevos proyectos para seguir trabajando juntos.
Nunca pretendí que Nadia fuera una de las modelos a quienes más quiero. Pero no hay duda de que ahora lleva camino de serlo. |