Meiga es una de esas amigas en las que se puede confiar ciegamente. Serena, noble e inteligente, siempre está en el lugar adecuado cuando se la necesita. Nuestra amistad empezó por casualidad, pero pronto se afianzó haciéndose fuerte y sólida.
Hablamos muchas veces, en ocasiones con frecuencia; aunque también podemos estar sin comunicarnos por un período de tiempo prolongado. No importa. Ambos sabemos como encontrarnos, y cuando lo hacemos tenemos conversación para rato, tocando todos los temas imaginables, con libertad y confianza absoluta.
A todo esto, habíamos hecho varias sesiones de fotos, pero ninguna todavía al aire libre. Escogimos una playa cercana a Sitges, y en un día no muy soleado nos dedicamos a lo que nos gusta: divertirnos un poco a ver qué sale. Y salió todo esto.
Y ya puestos a salir, incluso aparece mi autoretrato reflejado en sus gafas en la foto 7. Pensé en quitarlo, en no poner esta imagen aquí, o en retocarla para quitarme de en medio. Pero... ¿para qué? Compartimos una excelente amistad, ¿no? Pues aunque sea solo por un poquito, vamos a compartir también esta página. Un beso, amiga mía. |